miércoles, 4 de abril de 2012

El Vuelo de los Pollitos

Probablemente hace un mes realicé el vuelo más curioso de los diez años de "vida aeronáutica" que llevo a mis espaldas. En estos diez años como avionetero he hecho todo lo habido y por haber en el terreno de la Aviación General: Piloto de seguridad con guiris en la Costa del Sol, fotografía y filmación aérea, remolcador de veleros, periodismo aéreo, paracaidismo, instructor de vuelo, arqueología aérea, aerotaxi, vuelos turísticos,... pero en el vuelo que os voy a contar hoy, tuve los pasajeros más peculiares y especiales que nunca antes había llevado, nada más y nada menos que  8.000 pollitos.

Uno de nuestros pasajeros.

Junto con el Sima (una pasta de hecha de maiz) y el Chambo (un pescado del Lago Malawi), el pollo es uno de los alimentos básicos de la region. Lo es por su precio y por la posibilidad de poder criarlos con relativa facilidad. Aun así la demanda es mayor que la oferta por lo que hay que buscar alternativas para el correcto suministro. Una de estas alternativas es la que ofrece una empresa americana que selecciona a los pollos más adecuados para una gran reproducción tanto de huevos fecundados que darán lugar a otros pollitos, como de huevos sin fecundar óptimos para el consumo humano.

Con cara de cabreo. No le debio de gustar salir de su caja.

El proceso es el siguiente, la empresa americana selecciona en sus granjas de Estados Unidos la primera generación de pollitos. Estos nada más nacer son enviados a Zimbabwe, donde crecerán y darán a luz a la segunda generación de pollitos, la cual será distribuida por todos los paises de África Central y Sur África. Esta segunda generación sigue teniendo altas dotes reproductivas por lo que una vez en su destino final, van a seguir proporcionando nuevos pollos y huevos para alimentar (ahora ya por fin) a la población local. Resumiendo, son una familia de pollos bastante cosmopolita: los abuelos son americanos, los hijos Zimbabweños y los nietos, bisnietos, tataranietos,... de diferentes paises del continente africano: Malawi, Tanzania, Zambia, Botswana,...

Como acabo de decir la segunda generación de pollitos nace en Zimbabwe, más concretamente en su capital, Harare. Aquí es donde entramos nosotros; mi empresa tiene el contrato de transporte de esos pollitos de Zimbabwe a Malawi por lo que entre cada seis u ocho semanas tenemos que volar a Harare para venirnos con un cargamento de lo más especial y valioso, cada pollito tiene un valor de 6 $ (la multiplicación para calcular el valor de la carga es bien sencilla: 8.000 x 6 $=...).

A las 4:30 de la mañana sonó el despertador, a las 6:00 teníamos que estar despegando porque a las 10:00 nuestros pollitos estarían esperandonos en la terminal de carga del Aeropuerto Internacional de Harare. El vuelo lo realizamos con la Airvan, el mismo avión que se utilizó durante el fin de semana de paracaidismo en Blantyre.

Amanecer Africano rumbo a Harare.

Airvan con la configuración de carga. Listo para transportar 8000 "pasajeros".

El vuelo de ida transcurrió sin ningún contratiempo. Unicamente nos tuvimos que desviar un poquito de la ruta y descender de altitud cerca de la frontera con Mozambique por culpa del mal tiempo, pero vamos nada del otro mundo para la época de lluvias en la que todavía nos encontramos. 

El Comandante Reiss y el Comandante García.

Aeropuerto Internacional de Harare.
(Fijaros en la torre de control, parece un molino de viento pero sin aspas).

Una vez en Harare, todo transcurrió bastante rápido. Lo primero que hicimos fue repostar el avión, pagar las tasas aeroportuarias,... en defenitiva preparar el avión para el trayecto de vuelta; lo bueno es que ibamos con los deberes hechos y el plan de vuelo ya lo habíamos preparado el día anterior, ya que en Harare para vuelos internacionales tienes que presentarlo con al menos 24 horas de antelación de la hora de salida. Después también había que comprobar que nuestra carga ya estaba preparada, así como firmar todos los papeles y seguros de la misma.

El proceso de carga, al igual que el vuelo tiene que realizarse en el menor tiempo posible. Todos los movimientos y cambios de temperatura causan mucho stress a los pollitos. Hay que tener en cuenta que cuando llegan a nuestro avión los pollitos apenas tienen unas horas de vida. Otra cosa es que tener en cuenta es que la carga tiene que realizarse de una forma en la que a todos los pollitos estén donde estén, les llegue el suficiente aire/oxigeno. En definitiva, hay que utilizar todos los medios que estén en nuestra mano para reducir la mortalidad al mínimo, pues siempre hay más o menos pollitos que no llegan con vida al destino  :-(


Camión con ranuras de ventilación para que los pollos puedan respirar.

Comienza la faena.

A apilar cajas.

Caja de transporte de pollos con pestañas especiales 
para que al apilar varias no se obstrullan las ranuras de ventilación.

100 Pollitos por caja.

Todo esto tenía que entrar en el avión.


Comenzando la carga.

Intentando encajar todo al milímetro.

No entraba ni una caja más.

Con pollos hasta por encima de nuestras cabezas.

Como decía un profesor que tuve: "Ibamos full hasta la bandera".

Al contrario que en otros vuelos que la fase donde más en tensíon estás es la de vuelo, en éste fue totalmente al contrario, una vez que tuvimos todos las cajas con los pollitos cargados y arrancamos el avión parece que por fin nos pudimos relajar un poco. 

Ninguno de los aviones que yo vuelo tienen la cabina presurizada y todos tienen motores de explosión con su correspondiente helice, por lo que son bastante ruidosos; en parte por eso y porque tenemos que comunicarnos con los controladores llevamos los cascos de vuelo, el caso es que en este vuelo aun con el ruido del motor y llevando los cascos puestos se podía oír perfectamente el piar de los pollos.

Una de las cosas más graciosas de estos vuelos, es que tarde o temprano se termina escapando de las cajas algún que otro pollito. En nuestro vuelo tuvimos a uno muy intrépido que de repente apareció justo detrás de nuestras cabezas. Como ya estábamos establecidos a nuestra altitud de crucero y la carga de trabajo en el cockpit era poca nos pusimos a jugar con él y a sacarnos fotos bastante curiosas y divertidas (no todos los días tienes a un pollito en la cabina para jugar).


El Pollito Houdini.

Houdini, justo detras de nuestras cabezas.

Como habréis deducido por las fotos, este tipo de vuelos se suelen hacer con una tripulación de dos pilotos, un piloto vuela uno de los trayectos y el otro le asiste, y en el siguiente trayecto se intercambian los papeles. Además así en el destino se pueden repartir las tareas haciendo la escala mucho más corta. En este vuelo ibamos mi compañero "el guiri" Stefan y yo.

Un pasaje algo diferente.

Love is in the Air.

La primera lección de vuelo

"Y esto de aquí es el altímetro"

Una vez que ya dejamos tranquilo a nuestro pasajero, tocaba el momento de almorzar. Con el madrugón que nos habíamos metido y todo el stress acumulado, el hambre poco a poco iba apareciendo. Yo había cogido un paquete de Jamón de Teruel, del cargamento que traje cuando me vine, para compartirlo con Stefan, y él a cambio iba a llevar unos ositos de gominola Haribo, pero que al final se termino olvidando en casa.

Algo paradójico: Intentando secuestrar mi propio avión.

¿Quien me iba a decir a mi que algún día iba a comer 
Jamón de Teruel por los cielos de África?

Pero cuanto les gusta el jamón a los guiris...

Malawi y Zimbabwe no tienen ninguna frontera en común, por lo que en ambos vuelos dimos un pequeño salto por encima de territorio de Mozambique. Una de las partes más bonitas fue la del Embalse de  Cabora Bassa. Este embalse es el cuarto por tamaño de todo África, y fue promovido y construido por los portugueses a finales de los años 60 cuando Mozambique todavía era una colonia portuguesa. Hasta el año 2007, que pasó a ser totalmente Mozambiqueño, gran parte de la explotación seguía siendo portuguesa.

Cabora Bassa Reservoir

Presa de Cabora Bassa.

Tras varías horas yendo de un lado para otro, finalmente llegamos a lo que a día de hoy yo llamo casa: Lilongüe. En ese momento ya quedaba poco para terminar con nuestra faena, sólo faltaba descargar el avión y entregar la mercancia/pasaje al siguiente eslabón de la cadena, que consigue el traslado de pollos desde en un punto inicial localizado en algún lugar de América hasta el corral o el plato de algún Malawayo.

Terminando el vuelo. Por fin en casa.

video
Con la carga ya descargada en Lilongüe.
Para que escuchéis los piídos de los condenados pollitos.

¡¡Hakuna Matata!!

9 comentarios:

  1. Es como la granja de mi tío cuando tenía pollos pero aérea =)

    ¿Por dónde has dicho que sobrevolabas? Mozam QuÉ? ;)

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  2. qué fue de houdini?? lo adoptasteis?? :S

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  3. Si se conservaran así, te pediría que te guardaras uno en el bolsillo para traértelo. ¡Qué tiernos! Nueva experiencia. Y van,,,
    Muchos besos

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  4. Jaaaaaajajaja! Qué genial!
    Me quedo con "íbamos full hasta la bandera", el pollito Houdini y el Jamón de Teruel por las alturas. Un post genial Sergio! Me ha encantado conocer detalles del tan comentado transporte de pollitos! Gracias también por incluir fotos, ayuda mucho a seguir el hilo de la historia (y, quizás, a demostrar por tu parte que, por increíble que parezca, todo lo que cuentas es ciertísimo).
    Mmmmmua! Sara

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  5. Hola Sergio! te parecerá rarísimo que te escriba si no nos conocemos, pero la verdad es que Carmen, la suegra de MA de Barcelona, me habló de ti y de repente pensé en lo emocionante que debía ser tu vida...y sin más le dije que te dijera que cuando vengas a Barcelona,( ¿por que vendrás algún día supongo??) te vengas a hacer unas copas conmigo y unas amigas que estamos muy locas con este rollo de África, y nos cuentes un montón de cosas, a lo que ella me contestó que no te conocía pero me pasó tu blog, así que Hola de nuevo soy María y me encanta tu blog que con tu permiso he chafardeado. Ya sabes si pasas por Barna y te hace una cerveza, está hecho.

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  6. Si, yo también quiero saber que pasó con el pollito

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    1. Aunque no se cual es la esperanza de vida de un pollo, considerando que este post fue escrito hace un año, me imagino que el pollito acabaría en la cazuela de algún Malawitano... :-(

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  7. por cierto..necesito un servicio para enviar pollitos (120.000)de Portugal a Ucrania... no es broma. estoy volviendome loca, pues por camion no sobreviven.

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    1. Siento no poder ayudarte, pero la verdad es que no tengo ni idea de quien podría proporcionarte ese servicio en la Peninsula Ibérica, o en Europa. Que tengas mucha suerte en tu busqueda.
      Un saludo

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